Julio Grondona llegó a la AFA en 1979, un año después de que Argentina ganara el mundial y decidió renovarle el contrato a Cesar Menotti, quien había sido el entrenador de esa selección y había llegado al puesto luego del metropolitano conseguido con Huracán en 1973.

      El siguiente técnico de Argentina fue Bilardo que tuvo la misma secuencia que su predecesor: ganó el Metropolitano ´82 con Estudiantes, fue campeón de la selección en el mundial de 1986 y le renovaron el contrato para el de 1990 en el que llegó a la final.

       Hasta acá se había mantenido el mismo patrón de elección: entrenadores campeones con equipos “chicos” y que no estaban identificados con la camiseta de la selección ni habían sido jugadores tan destacados. La diferencia estaba en que Menotti había asumido sin mucha experiencia, a diferencia de Bilardo.

         En 1991 la AFA designó a Alfio Basile y se mantuvo el patrón de Bilardo: un técnico con mucha experiencia que supo ser campeón (en este caso de la Supercopa 1988) y que había hecho buenas campañas anteriores. Como jugadores ambos fueron defensores aguerridos pero Basile tuvo mayor reputación.

          Los tres compartían haber sido campeones como futbolistas y entrenadores, no estaban identificados con la selección y ninguno había dirigido ni a River ni a Boca.

          En 1994 la AFA se inclinó por otros valuartes para elegir a Daniel Passarella: su pasado identificado con la selección (fue el capitán del mundial 1978) y su trayectoria como futbolista que lo caracterizaba como uno de los mejores centrales de la historia de Argentina. Aunque, todavía se mantenía la elección de un técnico campeón, Passarella había ganado con River el Torneo de 89/90, el Apertura 1991 y 1993.

        Ahora se apostaba por alguien que supo llevar a la Argentina a lo más alto, de intachable carrera como jugador, que había dirigido a River y, al igual que Menotti, sin mucha experiencia como entrenador (empezó en 1990).

        En 1999 iba a asumir en el cargo Marcelo Bielsa y se iba a tener en cuenta los títulos obtenidos con Newell´s y Vélez. No tenía mucha experiencia como D.T, había empezado su carrera en 1990. Como futbolista no había tenido un gran desempeño.

       Por ahora los cinco técnicos tenían la característica de haber sido campeón como entrenadores en equipos de primera.

       Esto iba a cambiar en 2004 porque la AFA designó a José Pekerman por su trayectoria y los títulos obtenidos como entrenador de las selecciones juveniles y a pesar de no haber dirigido nunca la primera de un equipo. Se mantenía la idea de un técnico campeón.

       Su sucesor fue Basile, que llegaba nuevamente por lo que había hecho previamente en Boca.

         Todos los técnicos hasta Basile compartían haber estado en pleno ejercicio de la actividad y en algun momento ser campeón.

          Pero todo esto cambió cuando asumió Diego Maradona en 2008: no era un entrenador en ejercicio, practicamente no tenía experiencia y nunca había sido campeón dirigiendo. Se basaron en lo hecho como jugador.

       De acuerdo a estos criterios se podría decir que Alejandro Sabella cumple haber obtenido un título y la experiencia al igual que Américo Gallego y Miguel Ángel Russo. Claudio Borghi y Diego Simeone sin mucha carrera desde el banco fueron varias veces campeones.  Los cinco son D.T en ejercicio o que lo dejaron de ser hace muy poco. El sexto candidato es Carlos Bianchi quien fue multicampeón, tiene mucha experiencia pero que hace mucho que no dirige.

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