Cualquier persona que sepa un poco deporte y un poco de cultura general sabe que el rugby es elitista e historicamente está relacionado con las clases altas y hasta ultra derechistas en casi todo el mundo.

      Pero, con la “Pumamanía” que se instaló en Argentina luego del tercer puesto conseguido en el mundial de 2007, el rugby dejó de ser visto como un deporte destinado nada más a la gente de clase media para arriba y se popularizó. Y esto llegó hasta un extremo tal que quienes cursan en alguna de las sedes de sociales de la UBA pueden ver algunos afiches invitando a la gente a participar de un equipo de rugby de dicha facultad. Sigue leyendo