Category: Apertura 2010


       El día martes se puede llegar a jugar un River-Boca histórico y no es porque River será dirigido por un técnico interino sino porque, si Claudio Borghi pone en el arco a Javier García, después de casi 37 años habrá un superclásico oficial con arqueros salidos de las inferiores de sus respectivos equipos.

       Ese 4 de marzo de 1973 River le ganaba a Boca por 2 a 1 con goles de Alonso y Mastrángelo para los de Núñez y Curioni para los de la ribera. Pero la historia cuenta que en los arcos estaban “Perico” Pérez para River y Rubén Sánchez para Boca que esta semana se pueden volver históricos, porque previo a ese partido se habían enfrentado en los dos encuentros de 1972.

       A principio de los ´70 y fines de los ´60, eran varios los clásicos que enfrentaban a arqueros de inferiores: por el lado de River estaban Carlos Barisio y Hugo Carballo, además de Pérez. Hay que aclarar que en algunos clásicos Hugo Gatti, salido de Atlanta, atajó para River. En Boca, Sánchez alternaba con Antonio Roma, ídolo de Boca pero salido de Ferro.

         En la década del ´50 y principios de los´60 Amadeo Carrizo era el dueño del arco de los de Núñez, salido de las inferiores del club. Por el lado de los de la ribera los arqueros habían sido traídos de otros clubes: Roma(Ferro) y como suplente Néstor Errea (Atlanta) cuidaban los tres palos en los ´60 y en los ´50 lo hacía Julio Musimessi (Newell´s).

      En los ´30 y ´40 no hubo un arquero salido de las inferiores que pueda aferrarse al puesto por lo que no fueron muchos los superclásicos que se dieron con arqueros salidos del club.

     Desde el ´73 hasta acá no se dio ningun partido de esta condición porque Boca no tuvo un arquero salido de las inferiores que se haya afianzado: Gatti estuvo desde 1976 a 1988, luego llegó el colombiano Carlos Navarro Montoya que había sido traído de Vélez, luego llegó desde el América de Cali Óscar Córdoba, Roberto Abbondanzieri de Central, Raúl Bobadilla de Libertad de Paraguay y Mauricio Caranta de Instituto.

     En River estuvo desde 1973 hasta 1982 Ubaldo Fillol que venía desde Racing, luego fueron llegando Gabriel Puentedura de Atlético Tucumán, Nery Pumpido de Unión de Santa Fe. (su suplente era Sergio Goycochea, salido de las inferiores), Ángel Comizzo de Talleres de Córdoba, Germán Burgos de Ferro, Roberto Bonano de Central. Luego iban a venir de las inferiores Franco Constanzo, Germán Lux y Juan Pablo Carrizo. Pero cuando Boca puso a Javier García a atajar a Javier García, el club de Núñez tenía a Mario Vega, que había sido traído de Nueva Chicago.

      La suerte, muchos arqueros traídos, poca apuesta a las inferiores, muchas son las cosas que hicieron que el martes se puedan romper 37 años desde que un River-Boca se juegue con arqueros salidos de las inferiores, todo dependerá si Claudio Borghi decida poner a García envés del ex Banfield Christian Luchetti.

Un paso atrás

    Independiente y Huracán ya se quedaron sin entrenador, Daniel Garnero ya se despidió en el club de Avellaneda y Héctor Rivoira le anunció al presidente Daniel Babington que prefería no seguir.

    Rivoira tuvo su chance y los malos resultados de este campeonato lo forzaron a tomar la decisión, a pesar de haber realizado una buena campaña en el Clausura 2010 en el que terminó décimo con 26 puntos. Influyó mucho el hecho de haber reemplazado a Ángel Cappa y la complicada situación en la tabla de promedios, en la que se encuentra a seis puntos de la promoción.

      El caso de Garnero es muy distinto, llegó de la mano del manager César Luis Menotti para suplantar a Américo Gallego. Llegaron siete jugadores de poco renombre y se fueron piezas fundamentales como Leonel Núñez, Darío Gandín y Walter Acevedo. Los de Avellaneda todavía no ganaron en el campeonato, se encuentran últimos con tres puntos, pero consiguieron pasar la primera ronda de la Copa Sudamericana.

      Menotti también podría abandonar la institución, es el principal responsable de la salida de Gallego y la llegada de Garnero y, además, es al que los hinchas le apuntan primero a la hora de insultar. Todavía no se habla de nombres, pero el primero que suena es justamente el de Gallego, que fue despedido en Mayo.

     Suena increíble, pero en el fútbol argentino no, un club se podría dar el lujo de despedir a un técnico para reincorporarlo a los pocos meses y tendría que adaptarse a un nuevo grupo y los futbolistas adaptarse al nuevo cuerpo técnico cuando no hay mucho tiempo en Independiente para adaptaciones.

      El fútbol argentino, resultadistas y de proyectos a corto plazo, ya encontró a sus primeras dos víctimas y la realidad indica que podría haber más en las próximas fechas.

El fixture no es excusa

     No es nuevo que los técnicos salgan a dar como excusa que tuvieron partidos complicados, sino basta con escuchar a Ricardo Caruso Lombardi y las declaraciones luego del partido ante All Boys de Claudio Borghi.

      El entrenador de Tigre se queja de haber empezado a jugar contra River en el monumental, en la última fecha del campeonato pasado le había ganado 5 a 1, o sea que no era imposible. La segunda jornada fue ante Arsenal en Victoria, un conjunto que estaba por debajo en la tabla de los promedios. La tercera fecha fue ante Newell´s en Rosario, un partido difícil pero Estudiantes le tocó en la primera fecha y no hubo quejas por parte de Alejandro Sabella.

      Boca tampoco estuvo contento de su fixture pero tampoco lo tendrían que estar Godoy Cruz, rival de la primera fecha, Racing, que lo visitó el domingo pasado, y All Boys que tuvo que ser local en Huracán. Además, los de Floresta empezaron jugando contra Racing, luego ante Vélez y ayer ante Boca, y no hubo ni una queja del técnico José Romero. Borghi tiene un equipo armado para campeón y no es excusa la seguidilla de partidos (la próxima es ante Vélez y luego ante San Lorenzo) porque sino que le queda a los rivales para quejarse.

        En el fútbol de hoy en día es imposible predestinar un resultado y ya no se puede poner como causa de mal rendimiento una serie de encuentros complejos porque cualquier resultado es posible, porque All Boys le ganó a Boca, porque River que esta en zona de promoción es líder con puntaje perfecto, porque Colón nada más suma un punto y tan sólo convirtió un gol.

       Este deporte por algo es el más lindo del mundo, porque no hay partido imposible ni fácil y sino habrá que fijarse en los resultados del último mundial.

El comienzo más parejo

       Ya van jugadas dos fechas del Apertura 2010 y por ahora la única conclusión a la que se puede llegar es la paridad que existe en todos los partidos, es la primera vez en torneos cortos que tan sólo un partido terminó con diferencia de dos o más goles y fue con un penal dudoso en tiempo de descuento en el partido en el que Estudiantes le ganó a Quilmes por 2 a 0.

         Además, desde el clausura ´94 que la primera fecha no terminaba con resultados de esas características, ni siquiera en el Apertura ´93 en el que hubo ocho empates en la jornada inaugural.

        En el Apertura ´91 y ´95 también habían sido comienzos parejos y sólo dos partidos terminaron con victorias con diferencias de dos o más goles.

        Este comienzo termina por demostrar que el fútbol argentino está cada vez más parejo y parecería ser que seguirá esta tendencia hasta el final del torneo por la mezquinidad a la hora de atacar y las defensar cerradas.

Refuerzos al por mayor

        Los veinte equipos de primera división se reforzaron muy buen para encarar el Apertura 2010, debe ser una de las primeras veces en que esto sucede.

        En cuanto a nombres los que picaron en punta fueron River y Boca y en cantidad Quilmes, 19, y piensa seguir incorporando. Todos los equipos trajeron varios jugadores, a excepción de Vélez que se conformó con Augusto Fernández y Lanús que tan sólo tuvo tres refuerzos.

        Asimismo, hay que tener en cuenta que todos los equipos se deshicieron de muchos futbolistas: por ejemplo Argentinos de diez, Banfield catorce al igual que Boca, pero nadie alcanza a Huracán, 28; el que menos jugadores perdió es Godoy Cruz, 2.

         Luego de un parate muy largo por el mundial, es mucha la expectativa que hay por el fútbol local y más por lo expuesto antes, la cantidad de refuerzos y los buenos planteles que hay.