Un gol a Racing, otro ante Boca y asistencia en ese partido, Sebastián Balsas, el uruguayo gigante de San Lorenzo, pintaba como el gran acierto de Ramón Díaz. Fue la gran apuesta del equipo de Boedo y parecía que todo salía perfecto.

       Pero la burbuja se pinchó, luego de partidos de bajo rendimiento y sin goles, el entrenador podría incluir ante Lanús entre los titulares a Fabián Bordagaray en lugar del uruguayo. Ramón imploró para que lo trajeran desde Nacional de Uruguay y finalmente lo consiguió. Lo fue llevando de a poco y lo puso de entrada ante Racing, Balsas le respondió con un gol y fue a abrazar al técnico en agradecimiento.

       Encima a la otra fecha le hizo un gol a Boca y puso el pase del segundo y ya todo parecía indicar que habría una historia de amor entre el gigante y los hinchas de San Lorenzo. Pero ahora la realidad es otra, Balsas tuvo sus 30 segundos de fama, cual programa de Tinelli, y ahora tendrá que empezar de cero y tratar de ganarse un lugar entre los titulares. Cualquier parecido con el uruguayo ex Newell´s Joaquín Boghossian, goleador del Apertura 2009, hoy en el Red Bull Salzsburg de Austria, es pura coincidencia.

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