Habrá que tener ojo clínico o ver una buena repetición para darse cuenta de la avivada que tuvo el uruguayo Sebastián Abreu: es que faltando un minuto para que finalizara el encuentro entre su selección, que estaba con uno menos, y Francia, hubo un tiro libre en el borde del area para los europeos.

        El encargado del tiro iba a ser Thierry Henry y Abreu, al ser el más alto, se puso en el medio de la barrera y delante de él se coloco el mediocampista francés Gourcuff para tapar al arquero. Abreu se agachó atrás de su rival para que el pateador no se diera cuenta de sus 193 cm. de altura. El final fue que Henry disparó para que la pelota pasara por encima de la cabeza de Abreu y este saltó y la sacó de cabeza.

          Si es dificil de explicar, debe ser peor pensarlo en un segundo en medio del partido, una avivada de Abreu que puede parecer tonta pero que le valió un punto que suma para pasar de ronda.

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