Desde que se mostró a todos la pelota del mundial, “Jabulani”, se creó un debate en el que opinaron todos sobre su peso, tamaño, colores, formas, etc. La mayoría de los arqueros fueron escrupulosos y afirmaron que era de mala calidad y costaba mucho agarrarla y verla en el aire ya que parecía ovalada.

          Si uno se pone a analizar la historia de las pelotas se va a dar cuenta que cada año que pasa las hacen con más complejidades para los arqueros, o sea que debería haber cada vez más goles. Se podría decir que desde Francia ´98 existe esta modalidad con la “Tricolore”.

          Sin embargo, hay una ironía y es que cada vez fue bajando más el promedio de gol: en 1998 fue de 2,7, en Corea-Japón ´02 con la “Fevernova” bajó a 2,5 y en Alemania ´06 llegó al punto más bajo de la historia con 2,3 con la “Teamgeist”. El mundial con mejores números es el de Francia 1938 (84 goles en 18 partidos) cuando todavía se jugaba con la pelota de cuero cerrada con cordones que lastimaba al cabecearla y recién se había puesto en su interior una válvula inflable en lugar de una vejiga.

          Las pelotas más recordadas son las de cuero de los ´70 y ´80 que parecía indestructible, con peso y medidas justas y no les costaba agarrarla a los arqueros. Con una de estas, la “Telstar”, fue la última vez que se pasó el  promedio de 3 goles por partido, fue en México ´70. Y la autenticidad natural de las pelotas se acabó con la “Tango” de Argentina ´78 en donde hubo 102 goles en 38 partidos, porque a partir de España ´82 la empresa Adidas comenzó a aplicar la tecnología para la combinación de materiales.

       A pesar de las “mejoras”, los delanteros siguieron errándole al arco porque nunca se pudo alcanzar las viejas marcas de goles, hubo que conformarse con llegar al promedio de 2,8 en España y el 2,7 en Estados Unidos ´94 y el mismo número cuatro años después.

        La FIFA cambia pelotas para buscar goles, pero hay que remitirse a las pruebas y ver que no es que los arqueros sean cada vez mejores sino que los equipos son más mezquinos. Igualmente habrá que esperar sólo 7 días, hasta que empiece el mundial de Sudáfrica, para ver cuánto efecto causa la “Jabulani”.

Anuncios