Con el descenso de Rosario Central cada vez hay menos clásicos en el fútbol argentino. En primera quedan River-Boca, Racing-Independiente, San Lorenzo-Huracán, Lanús-Banfield y Gimnasia-Estudiantes.

     Y en las otras categorías tampoco abundan. Al volver Atlético Tucumán al Nacional B jugará contra su rival de la provincia, San Martín. Los cordobeses Instituto y Belgrano se tienen que conformar con hacer de pseudoclásico porque sus rivales provinciales son Racing y Talleres, respectivamente, ambos en el Argentino A.

        En Primera B todavía está el “partido de Caseros” Almagro-Estudiantes. Y el clásico Deportivo Morón-Almirante Brown y Los Andes-Temperley. Ahora con el descenso de Sportivo Italiano del Nacional B volverá el encuentro de colectividades ante Social Español, ex Deportivo Español.

          Pero hace mucho no se puede observar clásicos históricos como Chacarita-Atlanta, Nueva Chicago-All Boys, Unión-Colón, Argentinos-Platense y algunos menos interesantes que se juegan muy esporádicamente como Independiente de Mendoza-Godoy Cruz o Central Córdoba-Argentino de Rosario, All Boys-Atlanta, Talleres de Escalada contra Temperley o Los Andes, Villa San Carlos-Defensores de Cambaceres, entre otros.

           El descenso de Central determinó que por una temporada, por lo menos, no se jugará el tercer clásico en importancia del fútbol argentino y se agrega a larga lista de “partidos especiales” que están faltando en el fútbol argentino.

Anuncios