Miguel Ángel Russo es uno de los entrenadores con más equipos dirigidos en su trayectoria, a pesar de su buen presente en Racing, ya le pasa por la cabeza trabajar en Boca la temporada que viene.

       Su carrera con el “buzo” puesto empezó en 1989 en Lanús, lo agarró en el Nacional B y consiguió el ascenso de inmediato, sin embargo descendió esa temporada y aún así mantuvo su cargo para volver a la máxima categoría en 1992.

        Luego tomó las riendas de Estudiantes de La Plata y consiguió que vuelva a la A en 1995. A los meses su barco cambió de rumbo y fue a parar al exterior, más precisamente a la Universidad de Chile, en donde llegó a las semifinales de la Copa Libertadores para quedar eliminado ante River, entre los jugadores del equipo trasandino se encontraba Marcelo Salas.

       A pesar de haber realizado una buena campaña, no se mantuvo en el cargo y comenzó a dirigir a Central a partir de 1997 y permaneció por un año para emigrar inmediatamente al Salamanca español en 1999, año que entrenó a tres equipos distintos: Morelia de México, Colón y nuevamente Lanús, club en donde trabajó hasta el 2000.

      Al año siguiente el fútbol lo llevó a ser el técnico de Los Andes que recién ascendía pero la mala campaña no le permitió seguir. En 2002 se volvió a poner el buzo nuevamente de Central y allí estuvo un año. En 2004 asumió en Vélez e increiblemente estuvo dos temporadas ahí y consiguió ser campeón.

       En 2007 agarró Boca y ganó la Copa Libertadores, pero los malos resultados del segundo semestre, más haber perdido la Intercontinental hicieron que no continúe en el cargo. Sin embargo, no tuvo tiempo de lamentos ya que a los meses estaba dirigiendo a San Lorenzo luego de que dejara su cargo Ramón Díaz, pero el campeonato que perdió su equipo en el Apertura 2009 ayudó a que abandonara el puesto.

      Sin embargo, ni lento ni perezoso, a los días fue contratado por Central para que lo salvara del descenso. Lograda la misión se fue, para agarrar a otro equipo en zona roja, a Racing el que agarró a las cuatro fechas de empezado el campeonato debido al despido de Claudio Vivas.

       Y ahora, a pesar de tener su misión casi hecha, evitar que los de Avellaneda desciendan, no parece estar muy claro que su futuro continúe en esa institución. Es que según sus declaraciones estaría muy interesado en volver a dirigir a Boca, y es como él dijo “en el fútbol nunca se sabe”, y menos si está Russo.

       La vida de un técino es así, aunque cambiar quince veces de equipo en veinte años de carrera parece medio exagerado.

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