Uno de la legión tenística argentina volvió a ganar un torneo de polvo de ladrillos después de dos años, el último había sido Juan Martín Del Potro. El que cortó la racha fue Juan Ignacio Chela tras vencer al estado unidense Sam Querrey en tres sets (5-7, 6-4 y 6-3) en el ATP de Houston.

       Es increíble leer esto y pensar que la superficie por excelencia de los argentinos es el polvo de ladrillo. Cuando le toca ser local se juega sobre ese tipo de canchas y también el ATP de Buenos Aires.

        No hay que olvidar de los trofeos conseguidos por Guillermo Vilas y José Luis Clerc en los ´70 y ´80. Y viniendo más al presente, Guillermo Coria y Gastón Gaudio como especialistas en tierra batida. Actualmente el mejor jugador en dicha superficie de la legión es Juán Monaco pero le cuesta ganar finales aunque a veces no lo acompaña la suerte.

        Es dificil pensar un partido de Copa Davis en el Parque Roca sin que se juegue en polvo de ladrillo pero habrá que imaginarlo porque teniendo a Del Potro y David Nalbandian, dos jugadores de cancha rápida, ya no conviene jugar en superficies lentas. Además, los únicos para jugar en tierra batida aparte de Mónaco son José Acasuso y Horacio Zeballos y el primero ya casi que no es tenido en cuenta por Modesto Vázquez.

          Lo de Chela fue algo muy esperado, un trofeo ganado sobre polvo, a no pensar mal en otros polvos, sólo el de ladrillo.

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