Cada vez son más marcadas las dificultades que tienen algunos equipos para jugar la copa contra rivales extranjeros. A pesar de la última copa en la que se consagró Estudiantes, para los argentinos enfrentar a los de afuera les cuesta mucho.

        En Quito y La Paz influye la altura; en Colombia y Venezuela hace mucho calor; en Chile, Uruguay y Paraguay hay esa garra característica de esos países y obviamente los brasileños siempre cuestan. Sin embargo, también aparecen problemas cuando los argentinos juegan de locales. Basta con remontarse a la copa 2009 para ver que River, Lanús y San Lorenzo quedaron afuera en primera ronda y Boca quedó afuera en octavos ante Defensor Sporting de Uruguay luego de perder 1 a 0 en la Bombonera que antes era un verdadero “fuerte”.

         Asismismo, es de destacar que si no fuera por Boca, el fútbol argentino no hubiera tenido la cantidad de trofeos internacionales que se adjudica: 22 contra 13 brasileños en la Copa Libertadores y en la Sudamericana lidera la tabla con 4.

          Esta diferencia que existe se achicó en los últimos años y se irá acentuando en los siguientes de seguir así la situación. Aunque no está asegurado que los equipos brasileños permitan achicar la diferencia ya que comenzaron a aparecer los conjuntos ecuatorianos, colombianos, uruguayos, chilenos y paraguayos en instancias decisivas.

           Lanús, Colón, Newell´s, Vélez, Banfield y varios más se destacan cuando juegan el torneo local, sin embargo a la hora de enfrentar a los de afuera estos demuestran que no son de palo.

Anuncios