“El duelo que comenzó en la semifinal del 2004. Que tuvo un segundo episodio con el gol de Gallardo de tiro libre en el último superclásico en el Clausura 2009. Y acá tendrá una nueva parte. Se ven las caras de nuevo: el Muñeco y el Pato Abbondanzieri. Hay penal para River. Cuál de los dos será el heroe, quién ganará el duelo”. Este speach tranquilamente podría haber sido el de cualquier relator si el penal que le dieron a River en el superclásico de ayer lo hubiera pateado Marcelo Gallardo.

         Quizás, fue una decisión que se venía hablando de antes. Si River tenía la chance desde los doce pasos que fuera Ortega quien se tuviera que enfrentar a un gran atajador de penales como lo es Abbondanzieri y no sea Gallardo y remover viejas peleas o que las “serpientes” saquen la lengua filosa.

         Pudo haber sido una decisión arbitraria por parte de Astrada, o también una decisión del momento entre los dos ídolos de River Gallardo y Ortega. O simplemente una maniobra del destino que no los enfrentó en ese momento pero que si lo haría cinco minutos después cuando el volante la puso junto a un palo de tiro libre, como con la mano.

         De cualquier manera fue bueno que no se haya producido ese “choque” entre el arquero y el mediocampista porque hubiera sido de un morbo incalculable, inimaginable. Fue heroe Abbondanzieri por un rato y luego le tocó el turno a Gallardo. La historia continuará…

 

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