Muchos se preguntan por qué Buenos Aires no puede ser sede de los Juegos Olímpicos y sí Río de Janeiro. Con un supuesto milagro, Argentina gana una lotería entre países y obtiene como premio 15 mil millones de dolares y decide invertirlos para realizar los JJ.OO en la capital.

       Ahora, hay que analizar las cosas que influirían para que no se realizaran acá. 

       Hay que tener en cuenta que pruebas callejeras como la maratón y la marcha corren serios riesgos de cruzarse con un piquete a último momento. Algún que otro grupo enojado por vaya a uno a saber qué decide cortar justo la calle en donde se debe hacer la competencia. Otra cosa a tener en cuenta, en caso de lluvia fuerte hay que tener cuidado con las inundaciones. Primera negación.

          En Beijing se usaron para fútbol siete canchas, de las cuales tres fueron fuera de la ciudad, aunque son cercanas. Acá se podría usar la de River, la de Vélez, el estadio Ciudad de la Plata, el de Rosario Central y se escuchan propuestas para las tres que quedan y que estén cerca de Buenos Aires (la de Boca no está permitida), igual hay que tener en cuenta para usarlas si la selección argentina a, b, c o la que sea de Maradona no juega en la próxima semana, porque a no olvidarse que el sub 23 lo dirige Sergio Batista. Segunda negación.

    Como estadio principal se podría usar la cancha de River. Siempre y cuando no haya un recital de por medio o en los días previos y arruine el campo de juego porque los de lanzamiento y salto estarían complicados. Tercera negación

        Los Juegos Olímpicos acá tendrían que ser en verano, diciembre por ahí. Es un problema eso porque es época de cortes de luz. Pobres nadadores si justo les toca tirarse a la pileta helada del CeNARD porque no andaban los calentadores por falta de suministro. Cuarta negación 

      Además, hay que tener en cuenta que los deportes acuáticos (remo,  regata y piragüismo, sí, es un deporte olímpico y no tiene nada que ver con el juego de la piragüa), se harían en Mar del Plata. Cosa imposible, no habría lugar para la “Chiqui” Legrand en el hotel y todos los programas que van para allá y menos en la Bristol en donde, además, sería imposible que se hiciera el Vóley de playa ya que no habría lugar. Aparte cómo se transportan los barcos por la ruta 2 con el tráfico qué hay. Quinta negación.

       Con los deportes de ciclismo pasa algo parecido: es imposible imaginarse a los deportistas esquivando los pozos de las calles. Sexta negación.

       Los de tenis tendrían que esperar para participar a que se decidan en qué provincia y superficie lo van a hacer. Habría que preguntarles a los argentinos primero si viene Rafael Nadal y después a la presidenta si le conviene que se haga en donde gobierna la oposición (Buenos Aires es del PRO, muy difícil que Cristina acepte que los JJ.OO se hagan acá). Séptima negación.

        No son muchas las personas de Argentina que conocen lo que es el bádminton por ende quién arma una cancha para ese deporte. Octava negación.

         Se necesitaría una villa olímpica para albergar a aproximadamente cuarenta mil personas  (entre entrenadores, deportistas y dirigentes). Lo más grande que hay así puede llegar a ser algún que otro hotel bastante caro o las edificaciones de la villa 31 que tienen como tres pisos cada una y son capaces de albergar a mucha gente, pero es dificil  que se sientan cómodos. Novena negación.

        Igualmente hay motivos para hacerlo: Obras Sanitarias puede ser usado como una cancha, la fecha no coincidiría con el Pepsi Music. El básquet ya no tiene problemas. Primera aceptación.

         Lo otro que estaría solucionado es el béisbol y el sóftbol ya que existe el Estadio Nacional de Béisbol (y no es joda) en Ezeiza, se lo puede observar pegadito al predio de AFA yendo por la Autopista Riccheri. Sería una de las pocas veces que se usaría enserio. Segunda aceptación.                    

           En síntesis es imposible imaginarse un Juego Olímpico en Buenos Aires de acá hasta 2032.

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