Se jugó la final del US Open femenino que tuvo como protagonistas a la danesa Caroline Wozniacki y a la belga Kim Clijsters quien fue la ganadora con un marcador de 7-5 y 6-3.

            El momento emotivo fue en el final cuando ingresó a la cancha su hija, Jada, que tuvo junto al basquetbolista Brian Lynch, mientras le entregaban la copa.

            Impartía ternura la imagen de la nena divertida mientras se veía en la pantalla gigante del Artur Ashe y causaba los suspiros y risas del público en las gradas.

             Pero, para los hombres, la ternura fue la perdedora. Que con 19 años tiene un futuro prometedor tanto en el tenis como en el modelaje. No tiene un cuerpo tan armonioso como el de Maria Sharapova, pero sí una cara muy hermosa.

            Fue muy lindo y tierno ver a Jada corriendo por la cancha en busca de su mamá, sin embargo para los hombres no hay dudas que fue mucho más apreciable cuando Caroline se reía, imagen verdaremente hermosa.

           Y cabe nombrar a Juan Martín Del Potro, no por el logro de haber llegado la final del US Open sino porque se creería que habrían tenido una relación extra tenística. Que continuaría demostrando la buena perfomance del tandilense como representante argentino tanto dentro como fuera de la cancha.

           Poco importa el resultado, el desarrollo de la final o que la es la primera danesa que llega a una final de un Grand Slam. Hay futuro en el tenis femenino, se viene una camada interesante, habrá que empezar a ver más ESPN.

             

Hermosa por donde se la mire la tenista danesa de 19 años.

Hermosa por donde se la mire la tenista danesa de 19 años.

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