Nalbandián saca a la “T”, Monfils la recibe y se la pasa a Simon, sí se la pasa porque parece increible pero por suerte el cordobés y el tandilense Mónaco jugaron un fútbol tenis contra los franceses que enfrentarán este fin de semana por la semifinal de la Copa Davis.
Más allá del resultado (ganó Argentina 6 a 1), lo destacable es la actitud humana de un grupo de ocho tenistas (jugaron dos por cada país, el resto lo vio de afuera), que van a dejar todo en cada partido y buscarán ganarle a su rival, que mostraron una actitud a tomar en otros deportes y en otros países para ver que esto es sólo un juego, una diversión.
Mientras que en otros deportes en instancias en las que no se juegan por nada (y no se justifica aunque se juegue por algo) se pelean, se pegan, se insultan y se escupen. En Lyon, Francia, se estará disputando el pase a la final, algo que los locales no hacen desde 1999 y Argentina que busca ganar su primera Copa Davis de su historia, hay mucho en juego pero eso no es motivo para que se disfrute un rato y se muestre que la rivalidad en el deporte es tan sólo por reglas del juego.
