La AFA se tomó un tiempo totalmente innecesario para confirmar a Sergio Batista como nuevo entrenador de la selección, algo que ya tenía decidido desde el momento en que se le ganó a España con un decoroso 4 a 1 y sin remediar en algunas falencias del DT.
Según dijo Bilardo, no se habló con otro técnico por lo que sólo se tuvo en cuenta al ex entrenador de la sub 20 que tuvo como único mérito haber ganado el oro en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 con el sub 23 y no es poco aunque hay que tener en cuenta que Argentina y Brasil eran las únicas con mayoría de jugadores de la mayor.
Pero hay que remontarse para atrás y encontrar que bajo su mandato el sub 20 no clasificó al mundial de 2009 de esta categoría, que había sido campeona en el de 2007 y jugaba el torneo de manera ininterrumpida desde 1995 habiendo ganado cinco títulos. Y hablar de no muy buenas campañas cuando le toco dirigir a Argentinos, Talleres, Nueva Chicago y armó la base de Godoy Cruz que luego terminaría ascendiendo con Carlos Oldrá como técnico.
Pero nunca tuvo una prueba de fuego para ver si estaba capacitado para dirigir a la selección o no. No basta con un amistoso ante Irlanda que se jugó mal pero se ganó, otra victoria ante el campeón mundial España y una derrota ante Japón. El resumen que hizo Batista de los tres partidos fue “voy 2 a 1″ como si un amistoso sólo sirviera para ganar o perder, no para ver jugadores o tratar de que el equipo mejor la imagen paupérrima que dejó en las últimas eliminatorias y en los partidos del mundial ante México y Alemania.
Dice que pregona el fútbol de España pero sigue sin probar carrileros, otra vez Heinze por izquierda y una vez con Zanetti con derecha, que es muy difícil que llegue a Brasil 2014. Pone tres hombres de marca para acompañar a Messi en el medio y arriba dos delanteros aislados. Del dicho al hecho hay un gran trecho.
La AFA le da revancha al prueba y error, como lo hizo con Maradona, probó y salió mal, con Batista va a probar, esperando a que esta vez no salga mal.
